Hoy quiero compartir con ustedes otra forma de viajar. He tardado muchos meses en escribir este post, pero es que fue una vivencia única y ponerla en palabras no ha sido tarea fácil.

Durante mi estancia en Siem Reap, tuve la posibilidad de conocer de una forma diferente la ciudad y a su gente. Colaboré de forma voluntaria en diferentes organizaciones, y fue una experiencia totalmente enriquecedora.

Volunteer Building Cambodia, una buena experiencia

Una de mis experiencias fue en Volunteer Building Cambodia, es una asociación dirigida por gente local y su proyecto es poder mejorar las condiciones de vida de los mas desfavorecidos, construyéndoles casas y baños. Pero la verdad que hacen mucho más que eso

Llegada a Siem Reap

Cuando llegué a Siem Reap, a la semana, me uní a ésta Ong para ir a ayudar a construirle a una familia una casa nueva ya que la suya se estaba viniendo abajo. Se construyen de madera y en altura para que no se inunden en época de lluvia. Son de una habitación que usan sólo para dormir. Cocinan en la parte de abajo y si hay baño, está a un lado. En el poblado al que yo fui, había uno sólo y lo utilizaban todos, (por cierto, estaba todo el tiempo impecable). Así son las casas típicas camboyanas en la zona rural.

Las emociones son muy fuertes, por un lado el poder ayudar en algo tan importante y saber que esa familia va a poder tener una casa en condiciones en la cual vivir, que su vida va a cambiar y para mejor. Ver la alegría con la que te reciben en el poblado cuando llegas, todos los vecinos se involucran e intentan ayudar. Es algo único, especial y hermoso. Lo que ha hecho que me resulte muy difícil explicar.

Condiciones de habitabilidad y carencias

Les falta de todo, pero la sonrisa no la pierden. Ahí es cuando uno se pregunta….y yo de qué me quejo??  Lo había pensado en otras ocasiones en mi vida, de que me quejo si hay gente que tiene mucho menos o que lo está pasando peor que yo?

Les aseguro que el verlo con tus propios ojos, te muestra una realidad, a la que ni se acerca por asomo lo que uno tiene en su mente, de lo que el “no tener nada” realmente significa.

Cuando llegábamos por la mañana, veíamos a los niños jugando, entreteniéndose con una bolsa de plástico. En el momento lo ves como algo lindo, simple, inocente, pero la realidad es que este niño está ahi porque no va la escuela al no disponer de medios para poder hacerlo.

Experiencia en el poblado, explorándolo todavía más

Muchos vecinos de la familia a la que se les estaba construyendo la casa, se pusieron a trabajar con nosotros y ayudar en todo. No quedaba nadie sin participar, y aunque no nos podíamos comunicar, porque no hablábamos el mismo idioma, se podía ver en sus caras los contentos que estaban por lo que estaba sucediendo. Nos traían frutas y estaban pendientes de todo.

Y conmigo…ni les cuento…siempre estaban detrás mío, cuando me veían que tardaba mucho en serruchar, me pedían el serrucho y lo terminaban ellos, y me lo devolvían, lo mismo si tardaba al poner los clavos, no se si lo hacían para ayudarme o porque veían que lo estaba haciendo fatal y no querían que la casa se viniese abajo ;P

Su pequeña comunidad

Ellos viven en comunidad, se ayudan entre todos y nosotros formamos parte de una sociedad en la que cada vez más, se resalta el individualismo…..Que nadie me mal interprete, no quiero decir que una cosa sea mejor que la otra, pero al no estar acostumbrados, el ver algo diferente, te da la posibilidad de tener otro punto de vista sobre la forma en la que vivimos y nos relacionamos.

Reconozco que la experiencia se me hizo dura, física y emocionalmente. Trabajar al sol, serruchando, poniendo miles de clavos, cargando madera, sin tener los mejores materiales ni las mejores condiciones en el entorno, es algo que cuesta y si es la primera vez que haces algo así aún mas, pero como ellos me decían, toda ayuda es buena y se preocupan en enseñarte y explicarte cómo hacer las cosas.

El ver durante varios días las condiciones de vida de esa gente, el “agua” en el que se bañaban, con la que lavaban la ropa, de la que bebían, ver sus casas….no era algo fácil.

Saber que uno está poniendo su granito de arena, hace que todo sea recompensado. Parece un pensamiento un poco egoísta, porque al fin y al cabo es algo que hacemos basándonos en el sentimiento que nos deja a nosotros, el ver que hemos hecho algo bueno. Eso es lo que nos motiva a enfrentarnos a situaciones como ésta y si les digo la verdad, no me parece mal. Creo que es algo que beneficia a todos, porque al fin y al cabo de lo que se trata es de ayudar, porque hay muchas necesidades en este mundo y tenemos que involucrarnos en la medida que nos sea posible.

No quiero que nadie sienta que estoy aleccionando sobre el tema, sólo quiero compartirles mi vivencia y transmitirles lo que yo sentí y al mismo tiempo, animar a todos los que están dudando en si hacerlo o no, darles ese empujón que necesitan para que se convenzan y lo hagan.

Te recomiendo esta experiencia

Éste proyecto, como muchos otros, se mantienen gracias a las donaciones y especialmente gracias a las personas que deciden unirse al proyecto (para lo cual hay que pagar) y el tiempo mínimo para poder colaborar es de una semana.

Hay muchos que piensan que pagar para colaborar con una Ong no está bien. Si al fin y al cabo uno está “trabajando” gratis? No debería eso bastar?

Sinceramente yo también lo he pensado, no les voy a mentir.

Pero al estar ahí y ver lo necesario que es que proyectos como éste se lleven a cabo, me hizo cambiar de opinión. Ver que gracias a tu colaboración monetaria y tu donación de tiempo, la vida de muchas personas van a cambiar para mejor. Todos nos merecemos una vida digna y si los que deberían ocuparse de que esto sea así para todo el mundo, no lo hacen, estará en nosotros el hacer algo para poder remediarlo.

Te cambia la visión de la vida

Este tipo de vivencias ya sean en tu ciudad o en la que has elegido para ir de viaje, nos cambian mucho, nos abren la mente y nos hacen reflexionar. Por no hablar de lo enriquecedor que es conocer otras culturas y otras realidades mas de cerca, sin filtro ninguno.

Participar en un proyecto en el que puedes conocer más la realidad del lugar, a su gente, te da una visión más amplia de esa ciudad. Te permite ver cómo son las cosas en verdad.

Antes de acabar con el post de hoy, quiero que sepas que hay muchas ONGs con las que puedes colaborar pero averigua un poco antes sobre la organización ya que algunas tienen una labor enfocada mas al negocio que a ayudar. Y si cuando llegas al lugar y el proyecto en el ibas a invertir tu dinero y tiempo no te convencen, pregunta a la gente de la ciudad en la que te encuentres sobre organizaciones en las que puedas ayudar. No te quedes con la desilusión de la primera experiencia y busca una alternativa.

 

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